Saltar al contenido

Servicios

Reforma acústica

El espacio ya existe

Tu espacio ya está construido y ya está en uso. Suena mal, y eso tiene consecuencias que se notan todos los días. La reforma acústica es la intervención sobre lo que ya existe: medimos qué está pasando, identificamos de dónde viene el ruido y volvemos con una propuesta llave en mano.

Reforma acústica: diagnóstico técnico en un espacio ya construido y en uso

Cuándo te sirve

  • Te mudaste y nadie se concentra

    La oficina nueva quedó impecable a la vista y agotadora al oído. Se escucha cada llamada y cada reunión de pie, en todo el piso.

  • El local abrió y las mesas no se quedan

    Los comensales tienen que levantar la voz para conversar entre ellos. Una mesa que no puede hablar cómoda pide la cuenta antes y no vuelve.

  • El edificio se entregó y llegan los reclamos

    Pisadas, conversaciones y el televisor del vecino atraviesan la losa o el muro. Es la primera causa de reclamo en edificios en altura.

  • El ruido entra desde afuera

    El tráfico, un generador, el bar de la esquina. El problema no lo genera tu espacio: lo recibe, y no se arregla acomodando el interior.

¿Alguna de estas cuatro es tu espacio? Cuéntanos qué está pasando.

Cómo trabajamos

  1. Visitamos y medimos

    Llevamos el laboratorio acústico móvil a tu espacio y medimos el estado real —reverberación, niveles y aislamiento— con instrumental normalizado. No proponemos nada antes de medir: sin número de partida no hay forma de demostrar después que algo mejoró.

    Evaluación y mediciones
  2. Diagnosticamos

    Con los números sobre la mesa se separa lo que a oído no se puede separar: el ruido que entra desde afuera y el que tu propio espacio genera y devuelve. Son dos problemas distintos, y confundirlos es la razón más común por la que una reforma acústica no funciona.

  3. Proponemos, llave en mano

    Un documento con las intervenciones ordenadas por lo que cada una mejora, el material específico de cada una y el resultado esperado. Decides sobre alternativas con su costo al lado, no sobre una única opción.

  4. Ejecutamos y volvemos a medir

    Con nuestro propio equipo, y al terminar se mide otra vez. La segunda medición es lo que convierte la propuesta en un resultado en lugar de una expectativa.

    Ejecución de proyectos

Qué recibes

La propuesta es el entregable, y es un documento técnico, no un presupuesto de materiales. Dice:

  • El estado actual medido, con su parámetro y la norma con la que se midió.
  • El objetivo al que hay que llegar, y por qué es ése y no otro.
  • Las intervenciones ordenadas por la relación entre lo que cuestan y lo que mejoran.
  • El material específico de cada una, con su coeficiente de absorción o su índice de reducción declarado.
  • El resultado esperado, expresado en el mismo parámetro que se midió al principio.

El último punto es el que hace falta y casi nunca está: si el resultado se promete en el mismo parámetro con el que se midió el problema, al terminar la obra se puede comprobar si llegó. Una propuesta que no se puede verificar tampoco se puede reclamar.

Aislar o acondicionar

Buena parte de las reformas que nos llegan arrancan con material ya comprado que no podía funcionar: espuma en las paredes para tapar al vecino, o ventanas nuevas para un salón que retumba. No es mala suerte — son dos problemas distintos y cada uno ignora la solución del otro.

  • Aislar

    El ruido viene de afuera: del vecino, de la calle, del pasillo, de la sala de máquinas. Se resuelve con masa y desacople — muros, losas, puertas y ventanas. Poner material absorbente en las paredes no lo mejora.

    Productos de aislamiento
  • Acondicionar

    El ruido lo genera el propio espacio: la voz, la música y los golpes rebotan en las superficies duras y se suman entre sí. Se resuelve con absorción — cielorrasos, paneles, revestimientos y textiles. Cambiar las ventanas no lo mejora.

    Productos de acondicionamiento

En qué espacios

El procedimiento es el mismo en todos, pero el parámetro objetivo y la norma cambian con el tipo de espacio: una oficina no falla como una iglesia. Cada sector tiene su página con su diagnóstico y su número.

Si tu proyecto todavía no se construyó, la puerta es la otra: resolver la acústica sobre el plano cuesta una fracción de lo que cuesta corregirla sobre la obra terminada.

Consultoría y diseño acústico

Obra donde lo aplicamos

Hagamos que el mundo suene mejor

Cuéntanos qué espacio quieres resolver.