Contacto
Hablemos de tu espacio
Sea un proyecto en el plano o un local que ya abrió y suena mal, la primera conversación es la misma: qué escuchas, dónde, y qué te gustaría que pasara en su lugar. De ahí sale si hace falta medir, calcular o las dos cosas.
O cuéntanos por acá
Cuanto más nos digas del espacio —qué es, cuántos metros, qué se escucha— más concreta puede ser la primera respuesta. Ninguno de esos campos es obligatorio salvo el nombre y el email.
Si ya sabes qué necesitas, elígelo en el primer campo: el pedido llega directo a quien lo va a atender.
Las oficinas
Tres países, y el laboratorio viaja. Si tu obra no está en ninguna de estas tres ciudades, dilo igual: buena parte de lo que hacemos es fuera de ellas.
Bolivia
Santa Cruz de la Sierra
Plaza Empresarial Manzana 40, Torre 2, Piso 9, EquipetrolParaguay
Asunción
Calle Gonzalo Bulnes 830, Piso 2, Oficina 10, Villa MorraColombia
Bogotá D.C.
Calle 81 · 11 68, Piso 7, Oficina 712
Qué ayuda traer a la primera conversación
Nada de esto es requisito. Pero con estas cuatro cosas la primera respuesta deja de ser "habría que ir a ver" y pasa a ser algo concreto.
Qué escuchas, y cuándo
No hace falta vocabulario técnico. "Se escucha al vecino de noche" y "no puedo hacer llamadas desde mi escritorio" son dos problemas distintos y llevan a dos soluciones distintas.
Los planos, si existen
Aunque sean del arquitecto o una foto del plano de venta. Con la planta y las alturas se puede estimar el volumen, que es de donde sale casi todo el cálculo.
Si el espacio está en uso
Cambia todo: un local abierto condiciona los horarios de medición y de obra, y muchas veces decide entre dos soluciones que técnicamente empatan.
El plazo real
Si hay una fecha de apertura, una entrega de obra o una inspección, dilo desde el principio. Es lo que determina si hay tiempo de resolverlo bien o hay que priorizar.